¡PARA TENER EL CUERPO QUE SIEMPRE HAS QUERIDO!

Ya sabemos... has probado todas las dietas que existen,todas las pastillas,todos los geles,las cremas,los aparatos para hacer ejercicio...en fin...todo lo que te promete bajar de peso y tener esa figura que siempre soñaste...pero al final...nada de esto ha funcionado...te suena conocido? Puedes seguir intentandolo o puedes,por fin,hacer tu sueño realidad...la verdad es que es dificil que alguien te diga la verdad de por que no has bajado de peso...en esta página no solo encontrarás cosas que nadie te habia dicho sino que si despues de leer todo esto hacemos que confies en nosotros, te pedimos que nos escribas para obtener asesorías gratuitas,nos conozcas mejor y puedas tener el cuerpo que siempre has deseado.

Es una promesa!!!!

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lunes, 1 de julio de 2013

7 "ALIMENTOS" QUE JAMÁS DEBES COMER (entre muchos otros tantos)

Estamos dando conferencias gratuitas en empresas y escuelas en el D.F. para evitar la obesidad...y no te diremos que tomes agua,comas frutas y verduras y hagas ejercicio...la información que te daremos salvará tu vida y la de tu familia...te sorprenderás con lo que aquí te diremos!!!

Si quieres que te visitemos escíbenos a obesidadcero@hotmail.com

Por muchos motivos (económicos y hasta políticos) se nos ha hecho pensar que todo lo que se vende en el supermercado es bueno, limpio, sano, nutritivo y apto para alimentar a nuestros hijos, y que lo que se compra en las granjas o directamente a los agricultores es de "dudosa procedencia" o de menor calidad. Sin embargo, un artículo publicado en diversas revistas norteamericanas (prevention.com y wakeup-world.com, entre otras) pone en duda estas ideas, mostrando los 7 alimentos que ni los expertos comerían.

1. Organismos Genéticamente Modificados (GMO, OGM, como se prefiera)
Jefrey Smith, autor del libro Seeds of Deception y fundador del Instituto para la Teconología Responsable, apunta que los OGM requieren para su cultivo una enorme cantidad de herbicidas que contaminan suelos, cuerpos de agua, animales y seres humanos, provocando en estos últimos daños y mutaciones genéticas. Los cultivos con OGM más comunes son: maíz, soya, papa, alfalfa, canola, papaya, arroz, miel, calabaza, tomate, tabaco y frijoles o porotos.
La opción: comprar orgánico, plantar tu propio huerto o comprar a cooperativas rurales, y revisar las etiquetas. En algunos países se requiere que el productor declare si se trata de un OGM. Si no, hay que exigir a los legisladores (que en teoría, representan los intereses de quienes los eligieron) que se imponga una regulación transparente en el etiquetado de la comida.
2. Tomates enlatados
Frederick Vom Saal Endocrinólogo en la Universidad de Missouri, investigador experto en bisfenol-a, explica que la cobertura interna de las latas (y muchos otros empaques plásticos) está hecha de bisfenol-a, un estrógeno sintético que ha sido relacionado con problemas de esterilidad, diabetes, obesidad y ataques al corazón. El bisfenol reduce la producción de esperma y daña las células reproductivas de los animales. Particularmente, la acidez de los tomates hace que esa sustancia se desprenda de la lata.
La opción: si no puedes sembrarlos o comprarlos en un mercado orgánico, prefiere los que vienen en frasco de vidrio o tetra-pak.
3. Carne de res alimentada con granos
Joel Salatin copropietario de Polyface Farms y autor de varios libros sobre granjas sustentables explica por qué:
La mayoría de la carne de res que encontramos en el supermercado es alimentada con una mezcla que incluye granos de maíz, soya y excremento de ave. Esto hace que la res engorde más rápido, que se produzca más carne y baje el precio. Sin embargo, la concentración nutricional de esta carne es deficiente: tiene muy bajos niveles de beta caroteno, vitamina E, omega 3s, ácido linoléico, magnesio y potasio. Además, contiene grasas relacionadas con enfermedades cardiovasculares. Salatin insiste en que se debe respetar el hecho de que las reses son herbívoras.La opción: comprar carne de libre pastoreo, usualmente la etiqueta lo especifica, y si no, hay que preguntarle al carnicero. Esta carne es más cara, lo que implicaría reducir el consumo de carne. Por donde se vea, es más sano a la larga.
4. Palomitas (pochoclo, pipoca, cotufas, cabritas) de microondas Olga Naidenko, doctora en ciencias de Environmental Working Group, advierte que las bolsas de palomitas contienen químicos como el ácido perfluoroctanoico (PFOA), que ha sido relacionado en un estudio de la UCLA  con problemas de infertilidad en las mujeres. Cuando ha sido probado en animales, provoca cancer de hígado y páncreas. Los microondas hacen que el PFOA se evapore y se adhiera al alimento. Este ácido no se puede metabolizar, por lo que se va acumulando en el organismo. Empresas como DuPont planean eliminarlo de sus productos hasta el año 2015, mientras tanto, seguirán existiendo.
La opción: hacerlas en casa, a la antigua. No toma más de cinco minutos y pueden saborizarse naturalmente con mantequilla, especias, sal de mar, hierbas secas, azúcar mascabado, etc.
5. Salmón de granjaDavid Carpenter, director del Institute for Health and the Environment en la universidad de Albany, ha publicado numerosos artículos sobre pescado contaminado en el Journal of Science. Carpenter insiste en que la naturaleza no hizo a los salmones para vivir hacinados en una granja comiendo soya, guano de ave y plumas hidrolizadas. Esta alimentación hace que los salmones tengan muy poca vitamina D, además de acumular PCBs, carcinógenos como el DDT, antibióticos y pesticidas para combatir las bacterias que aparecen en las granjas, químicos que pasan directamente a nuestro organismo. El experto señala que el salmón más contaminado se produce en el norte de Europa y se exporta a toda América.
La opción: comer pescados locales que, además de ser más frescos, hayan sido capturados viviendo en libertad. O bien, optar por el salmón de Alaska.
6. Leche con hormonas Rick North, director del proyecto Campaign for Safe Food y del American Cancer Society.
Los productores de leche tratan a las vacas con hormonas de crecimiento (rBGH o rBST) para acelerar la producción de leche. Sin embargo, esta hormona provoca infecciones en las ubres y aumenta la presencia de pus en la leche. Además, desencadena la producción de una hormona (IGF-1) que eleva la insulina. La hormona del crecimiento está relacionada con el cáncer de mama, próstata y colon. Anteriormente se creía que el cuerpo humano sintetizaría dicha hormona, pero ahora se sabe que la caseína presente en la leche evita que se rompa la molécula. Por ello, el rBST ha sido prohibido en muchos países, sin embargo, no todos los países cuentan con una legislación al respecto.
La opción: comprar leche orgánica o producida sin estos químicos (en algunos países es obligatorio aclararlo en la etiqueta).
7. Manzanas convencionalesMark Kastel, co-director de Cornupia Institute, señala que las manzanas son las frutas que más dosis de pesticidas reciben. Naturalmente, las plantas generan resistencia a los hongos y las plagas. Dicha resistencia se guarda como información en el material genético de las semillas. Sin embargo, debido a que las manzanas que comemos vienen desde hace muchos años del mismo árbol, esa resistencia no ha pasado a otras generaciones de manzanas. Esto implica que cada año se tengan que rociar con gran cantidad de químicos para combatir plagas y asegurar la producción. La industria insiste en que estos residuos no son dañinos —porque se analiza el contenido de una sola manzana—, sin embargo, cuando las consumimos con frecuencia, el diagnóstico cambia. Está comprobado que los agricultores que trabajan con estos pesticidas desarrollan niveles más altos y más agresivos de cáncer, además de que los pesticidas han sido relacionados íntimamente con el mal de Parkinson.
La opción: comprar manzanas orgánicas. Si son muy caras, hay que asegurarse de lavarlas muy bien y quitarles la cáscara, con eso se reduce un poco el efecto nocivo.
Finalmente, uno se pregunta por qué esta información no está al alcance de toda la gente. La respuesta que dan numerosos activistas es que las industrias han invertido millones de dólares en investigación e infraestructura, por lo que divulgar esta información masivamente haría que la inversión se fuera a la basura, además de que colapsaría el mercado.

miércoles, 16 de mayo de 2012

AJAAAA:NIEGAN REFRESQUERAS VÍNCULO DE SUS BEBIDAS CON LA OBESIDAD

Estamos dando conferencias gratuitas en empresas y escuelas en el D.F. para evitar la obesidad...y no te diremos que tomes agua,comas frutas y verduras y hagas ejercicio...la información que te daremos salvará tu vida y la de tu familia...te sorprenderás con lo que aquí te diremos!!!
Si quieres que te visitemos escíbenos a obesidadcero@hotmail.com


Ante las recomendaciones al gobierno mexicano del Relator de Naciones Unidas por el Derecho a la Alimentación, Oliver de Shuter, que se sumaron a las del Secretario General de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, José Ángel Gurria, de desarrollar políticas para combatir la obesidad, entre ellas, disminuir el alto consumo de refrescos, las empresas refresqueras del país niegan que el consumo de estas bebidas haya aumentado en los últimos 20 años y que su consumo tenga una relación directa con la epidemia de sobrepeso y obesidad.

“La Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC) y la empresa Coca-Cola, en particular, están engañando a la población mexicana y están negando los daños que el consumo recurrente de sus bebidas genera a la salud. Están incurriendo en la misma situación que llevó a las tabacaleras a enfrentar demandas multimillonarias por parte de los consumidores al haber ocultado y negado la evidencia científica que demostraba los daños a la salud que generaba el consumo de sus productos. Y estamos hablando de México, el país con el mayor consumo de refrescos en el mundo y con uno de los mayores índices de sobrepeso y obesidad”, señaló Alejandro Calvillo.

México ha presentado uno de los mayores incrementos en la prevalencia de sobrepeso y obesidad y diabetes tipo 2 en el mundo en la pasada década. El incremento de obesidad ha sido el más alto registrado a escala mundial vinculado al mayor aumento de mortalidad por diabetes tipo 2.1 Ningún cambio en hábitos de vida y de alimentación ha sido tan determinante como el aumento en el consumo de bebidas con alto contenido energético. México ha rebasado ya a los Estados Unidos en el consumo por personal de refrescos al año, con 163 contra 118 litros.

En contraposición a las aseveraciones de la ANPRAC de que el consumo de refrescos no ha aumentado significativamente en los últimos 20 años, un estudio realizado por el Instituto Nacional de Salud Pública observa que en un periodo de solamente siete años (1999-2006) el incremento en el consumo de refresco y bebidas azucaradas entre los adolescentes aumentó más de un 100%, mientras que el consumo entre mujeres se incremento hasta en un 300%.

Por su parte, Coca-Cola ha enviado un comunicado a los medios que señala que “ningún alimento o bebida en particular es responsable del sobrepeso u obesidad” y presenta un metaanálisis  que fue patrocinado por la misma empresa, es decir, un estudio elaborado con “conflicto de intereses”.

“Una inmensa cantidad de estudios científicos elaborados en los más prestigiados centros de investigación de todo el mundo han demostrado el vínculo del consumo regular de refrescos con el sobrepeso, la obesidad, la diabetes y el síndrome metabólico”, señaló Xaviera Cabada,coordinadora de Salud Alimentaria al presentar parte de estos estudios:

El doctor Lustig de la Universidad de California, egresado del MIT, ha documentado el impacto del consumo de bebidas azucaradas en el desarrollo del síndrome metabólico, el cual incluye hipertensión, hipertrigliceridemia, hiperlicemia, hígado graso y/o resistencia a la insulina.

En un estudio realizado por el doctor Schulze y colaboradores se analizaron datos de 91,249 mujeres, durante un periodo de ocho años. Los autores concluyen que entre mayor sea el consumo de refrescos y bebidas azucaradas, mayor es el aumento de peso y mayor es el aumento de riesgo a presentar diabetes tipo 2.

El Centro de Investigación de la Obesidad Infantil de la Penn State University siguió el desarrollo de 170 niñas desde los cinco hasta los 15 años, registrando su consumo de leche, jugos de fruta y refrescos. Encontró que a medida que crecían, en promedio, bajaba el consumo de leche y jugos de fruta y aumentaba el de refresco. Las conclusiones del estudio fueron, en esencia, dos: 1) Las niñas que bebían refresco a los cinco años tuvieron mayor incremento de peso a lo largo de los 10 años que duró el estudio y 2) El aumento de peso estaba directamente relacionado con las cantidades de veces que bebían refresco al día.

Investigadores de las escuelas de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Harvard y del Instituto Alemán de Nutrición Humana revisaron la evidencia científica desde 1966 hasta 2005 acerca de la asociación entre ingesta de bebidas azucaradas y ganancia de peso en la población. La conclusión fue: Entre mayor es la ingesta de bebidas azucaradas mayor es la asociación con el incremento de peso y obesidad, y que existe suficiente evidencia para que se desaliente el consumo de bebidas azucaradas como parte de las estrategias de salud pública.

La evidencia demuestra que las enfermedades asociadas a la epidemia de obesidad se están presentando en edades más tempranas, lo que pone en peligro la viabilidad del país.
La industria de bebidas y alimentos continúa utilizando estrategias para desinformar a la población y para evitar cualquier campaña efectiva de orientación alimentaria y de regulaciones para disminuir el consumo de estos productos, incurriendo en actos de profunda irresponsabilidad que deben tener consecuencias legales.

La asociación El Poder del Consumidor presentó una serie de campañas públicas realizadas en diversos países, estados y ciudades, para desalentar el consumo de refrescos, peguntando ¿y por qué en México, donde somos los mayores consumidores de refrescos en el mundo, no existen estas campañas que han demostrado ser efectivas?

CONCLUSIÓN:A las grandes empresas,específicamente hablando de las refresqueras,evidentemente lo único que les importa es el dinero,ni la salud,ni el bienestar,ni las buenas prácticas empresariales ni nada.SOLO EL DINERO.Deja de llenarles los bolsillos mientras te matas lentamente tomando refrescos.